Escuchamos muy seguido decir a nuestros clientes que no  tienen tiempo para pensar.

Y nos encontramos con algunas razones que se repiten en muchos casos: “Estoy con muchas cosas, no tengo tiempo, “No forma parte de mi agenda”, “Si dejo de hacer cosas para pensar, siento que dejo de trabajar”

Cuando no paramos la pelota y destinamos tiempo para pensar  en lo que queremos lograr, corremos sin parar, nos cansamos y ese cansancio lo extendemos al equipo. Destinamos recursos pero no sabemos si lo que estamos logrando es lo que realmente queremos.

Los invitamos a preguntarse, cuál creen que sería el beneficio de “parar la pelota”?


#alinear al equipo #establecer objetivos #priorizar #tranquilidad